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En algunas ocasiones, durante las clases, observo vuestro comportamiento y, francamente, lo desapruebo, pero, ya me conocéis, desde la templanza y tranquilidad. Algunos de vosotros, da la impresión, tenéis el único propósito de interrumpir, distraer, llamar imperiosamente la atención (¡quizás por esa infinita soledad que algunos mostráis padecer!)... Se me ocurren varias razones; siempre he pensado que los actos del ser humano obedecen a algún motivo, o causa.

Por eso, en esta oportunidad vais a pensar sobre una de ellas. Si recordáis, a principio de curso reflexionasteis sobre el aburrimiento, sobre vuestra "esquizofrenia" (esa marcada división entre vuestra vida cotidiana y vuestra vida académica) en la tarea Relato del aburrimiento. Hoy, como creo que una de la causas de esos comportamientos inadecuados es que vivís instalados en un presente continuo, escribiréis una proyección de futuro sobre vuestra propia vida... dentro de 15 años.

Por tanto, se trata de que hagáis un ejercicio de adivinación y de que relatéis cómo creéis que será vuestra vida dentro de 15 años. Para ello, debéis pensar en cuál creéis que será el trabajo que vais a realizar con unos 30 años, si vuestra situación económica es desahogada, si vivís en pareja, cuáles son vuestros bienes materiales, si habéis construido una familia con hijos, vuestro lugar de residencia, las relaciones que mantenéis en el ámbito laboral... Pero, claro está, no se trata de dibujar un futuro feliz irreal, sino de construir un relato verosímil de vuestros próximos quince años de vida. En consecuencia, se trata de que reflexionéis sobre cuáles son vuestros sueños o metas hoy (profesión, ocupaciones, pareja...) y cómo, de qué modo, con qué esfuerzos, vais a alcanzar esas metas.

A modo de ejemplo, comienzo un posible relato:

Antonio, cabizbajo, atormentado por sus preocupaciones, paseaba por la calle Arcos de la Frontera. Levantó la vista del suelo y comprobó que el edificio de su antiguo instituto había cambiado mucho desde que él lo habitara: ¡ya habían pasado quince años desde que lo abandonó! Con emoción, los recuerdos inundaron su mente. Recordó amigos, profesores, actividades realizadas, horas de diversión y despreocupación... Pero esos recuerdos de felicidad e inconsciencia de su vida estudiantil acrecentaron su desconsuelo. "He desaprovechado tantas oportunidades", pensó con un profundo dolor.